Casa de ayuda y refugio
para mujeres y niños/as víctimas
de violencia doméstica

Nuestra visión de
violencia doméstica

El Centro de Lina cree que la violencia contra la mujer es un problema social. Históricamente, las relaciones desiguales de género en nuestra sociedad han contribuido al dominio masculino y, por lo tanto, a la sumisión femenina. Las diferentes formas de violencia que los hombres ejercen sobre las mujeres dentro de la pareja son manifestaciones, en la intimidad, de las relaciones de poder presentes en nuestras sociedades.

La violencia doméstica no es el resultado de una pérdida de control, sino que constituye, por el contrario, un medio elegido para dominar a la otra persona y afirmar su poder sobre ella. Para colocar y mantener a la mujer en un estado de inferioridad y obligarla a adoptar comportamientos acordes a sus deseos, el hombre utiliza diferentes estrategias de control. Por otra parte, los primeros signos pueden ser sutiles y difíciles de detectar.

La violencia doméstica puede manifestarse de muchas formas: verbal, psicológica, física, sexual y económica. El carácter repetitivo de los episodios de tensión y violencia, alternados con episodios de justificación y de luna de miel, representa lo que se llama el ciclo de la violencia. Como resultado, la mujer pierde cada vez más confianza en sí misma y comienza a dudar de sus percepciones. A pesar de todos sus esfuerzos, no puede detener la violencia y cambiar la situación, lo que la mantiene en un estado de impotencia.

Con frecuencia, la mujer que busca ayuda ya ha experimentado varios ciclos de violencia doméstica. Llega a una casa de refugio con muy baja autoestima, sobre todo porque la sociedad ha contribuido a que se sienta culpable de haber sido agredida y haberse quedado en esta situación. Pocas personas saben que las dos primeras fases (tensión y agresión) tienen el efecto de controlar a la mujer, mientras que las otras dos fases (justificación y reconciliación) sirven para mantener a la mujer en la relación.

Además, para permitir que las mujeres recuperen el poder sobre sus vidas y así promover su autonomía, utilizamos el enfoque feminista.